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"POR LA TRASNFORMACION AFECTIVA"TRAS LA MUERTE DE UN HIJO PDF Imprimir
Escrito por Noemi Montemagno   

Nota publicado en el Diario La Tercera como nota de tapa del día 1 de noviembre de 2013.
(http://www.diariolatercera.com.ar/0/vnc/nota.vnc?id=6351)

El grupo Renacer apela a que las familias cuenten sus experiencias con otras personas que también atravesaron el fallecimiento de un ser querido. Se apartan de tratamientos médicos o religiosos: la palabra y la intención de ayudar al otro para estar mejor son las bases.

Hace 25 años que un matrimonio decidió que debía buscar la manera de superar el fallecimiento de un hijo y fundó en Río Cuarto el grupo “Renacer”, que invitó a otros padres a buscarle un nuevo sentido a la vida tras la pérdida. Mañana y todos los sábados los seguidores de esa idea se reúnen en Lanús, uno de los distritos en los que prendió la idea. “Nunca es demasiado temprano para hacer cosas para estar bien”, enfatizaron desde el equipo.

La aclaración parece contradecir el saber popular que llama a hacer lo importante aunque haya pasado mucho tiempo. En realidad, la premisa es que los días no son una variable de ajuste o una excusa cuando una situación tan fuerte como el fallecimiento de un hijo o una hija sucede. “No trabajamos en el campo del duelo sino de las vivencias, de la transformación. Buscamos que las personas puedan ponerse de pie”, definió ante LA TERCERA Juan Francolino, uno de los integrantes de la iniciativa.

Las reuniones semanales invitan a que cada participante cuente lo que siente para que a través de la palabra y de la vivencia de los pares se pueda resignificar la ausencia. No recurren a herramientas del psicoanálisis, la psiquiatría, la medicina o la religión, aunque respetan que cada quien elija el camino que precisa para reconstruir su vida.

Como el objetivo es pensar en qué hacer en el día a día después de la muerte del ser querido, tampoco ahondan en los detalles de la pérdida, a menos que lo necesiten quienes van a contar lo que les pasa.

“Rescatamos la espiritualidad como algo no religioso sino con el amor, la compasión, la solidaridad. Elevamos el afecto por encima del dolor”, enfatizó el hombre, que participa en el grupo desde su creación, en 2008, y que ayudó a la constitución de uno en Almirante Brown. Si bien la consigna central es superar la ida de un hijo, también reciben a hermanos, abuelos u otros familiares. “Nunca es demasiado temprano para hacer cosas para estar ben. Hay familias que vinieron al otro día del fallecimiento. Lo más importante es valorar la libertad de elegir”, subrayó Francolino.

 
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